Volver a Perspectivas

Desarrollo sostenible

Del compromiso al proyecto: lo que puede hacer Bajío Ventures

Los compromisos están firmados y las metas están escritas. Lo que falta en el Bajío está en medio: medición regional, proyectos preparados y una forma de agregar lo pequeño. Siete líneas de trabajo para una empresa de nuestro tamaño, cada una con su indicador, y tres cosas que no nos corresponden.

Por Sebastián Rodríguez Sánchez· Director General, Bajío Ventures· 8 min
Infraestructura energética en el corredor industrial del Bajío

¿Tiene una planta, un municipio o un fondo en el Bajío y uno de estos compromisos por cumplir? Nos interesa comparar notas.

Conversemos

Bajío Ventures · octubre de 2026 · Del compromiso al proyecto, 6 de 6

Cinco entregas para llegar a una pregunta: con todo lo firmado, planeado y legislado, ¿qué puede hacer una empresa regional de inversión en infraestructura energética? Esta nota responde por nosotros. Sirve también como plantilla para cualquier empresa del Bajío que quiera pasar del logotipo de los ODS a un proyecto con número.

En esta serie: 1. Los ODM · 2. Los ODS a cuatro años de 2030 · 3. Lo que México firmó · 4. Lo que hace el gobierno federal · 5. Los estados del Bajío · 6. Lo que puede hacer Bajío Ventures (esta nota)

Lo que dejó la serie, en cinco líneas

  1. Los ODM enseñaron que lo que tiene indicador se mueve. México cumplió 37 de 51 y falló en salud materna y en lo ambiental. La energía no tuvo objetivo.
  2. Los ODS van mal en el mundo —15 % de las metas en camino— y regular en México: lugar 75 de 169, ningún objetivo cumplido, el ODS 9 en rojo. Nadie ha fijado las metas nacionales.
  3. Los acuerdos obligan menos por el tratado climático que por el cliente, el banco y la aduana: CBAM, normas de reporte, T-MEC, consulta y acceso a la información.
  4. El gobierno federal tiene plan y meta absoluta para 2035. Tiene también cuatro cifras distintas de energía limpia para 2030 y un anexo climático que baja 25 % en el presupuesto de 2027.
  5. Los estados hacen más de lo que se reconoce y lo hacen por separado: tres precios al carbono, dos metas de cero neto, cinco crisis de agua y ninguna mesa regional.

Dónde está la brecha

El compromiso no falta. Está en la NDC, en los planes estatales y en las leyes de ingresos. La tecnología tampoco: un sistema solar en techo, una bomba de calor o una batería se compran hoy.

Lo que falta está en medio. Son tres cosas.

Medición a escala regional. Las metas son nacionales y los datos también. Nadie publica qué porcentaje de la electricidad que consume el Bajío es limpia, ni cuántas toneladas emite su industria por estado con el mismo método.

Proyectos preparados. Entre una meta y una obra hay un expediente: sitio, interconexión, permisos, impacto social, comprador y financiamiento. La mayoría de las plantas medianas y de los municipios no tiene quién lo arme.

Agregación. El mercado del Bajío es de proyectos chicos. En nuestra estimación de la demanda de la industria de origen alemán, 51 plantas suman entre 64 y 183 MW solares, con un proyecto promedio de unos 2.6 millones de dólares. Ningún banco estructura eso uno por uno.

Las tres son trabajo de intermediación. Es el trabajo de una empresa como la nuestra: capital, datos y un canal industrial con Alemania.

Siete líneas de trabajo

# Compromiso de origen Brecha en el Bajío Lo que podemos hacer Cómo se mide
1 ODS 7; 38 % de electricidad limpia en 2030 26 % en el país; 428 MW limpios en Guanajuato Desarrollar y agregar generación en sitio y almacenamiento para la industria MW instalados; % renovable del consumo de cada planta
2 ODS 9 y 12; CBAM; normas NIS La planta mediana no tiene línea base de emisiones Levantar la línea base por planta con datos públicos y de medición Plantas con inventario verificable
3 ODS 13; impuestos estatales al carbono El impuesto se paga y no se convierte en proyecto Convertir la cuenta del impuesto en una cartera de reducción Toneladas reducidas; pesos de impuesto evitados
4 ODS 6 Acuíferos sobreexplotados; obras en disputa Ningún proyecto sin balance de agua; eficiencia de bombeo y agrovoltaica medida Metros cúbicos no extraídos
5 Escazú; artículo 2.º; impacto social La información y la consulta llegan tarde Expediente público y beneficios compartidos desde el diseño Proyectos con expediente publicado antes del permiso
6 ODS 17; taxonomía y bonos sostenibles Hay dinero temático y pocos proyectos elegibles Preparar proyectos para fondos estatales, banca de desarrollo y capital privado Pesos movilizados por peso propio
7 ODS 17; planeación vinculante No hay tablero ni mesa regional Publicar un tablero anual y convocar a quienes deciden Indicadores publicados; actores en la mesa

1. Energía limpia donde está la carga

Es nuestro negocio central y el aporte más directo al ODS 7. La regla actual lo favorece: generación sin permiso hasta 0.7 MW, autoconsumo de 0.7 a 20 MW y esquemas colectivos en preparación. Lo explicamos en Residencial, C&I y utility.

La red es la restricción y no la resolvemos nosotros. Lo que sí podemos hacer es no depender de ella: generación en sitio, almacenamiento para recortar la punta y calor de proceso electrificado. El orden que proponemos a cada planta es el mismo: primero reducir, después desplazar la punta, al final generar.

Indicador: MW en operación y porcentaje renovable del consumo de cada planta atendida, reportado cada año.

2. La línea base que el cliente va a pedir

Las normas NIS piden 30 indicadores a las empresas privadas. Las emisoras reportan bajo normas internacionales desde 2025 y preguntan a su cadena de proveeduría. El importador europeo necesita datos verificados para el CBAM. La planta mediana del Bajío recibe los tres cuestionarios y no tiene el dato.

Tenemos una plataforma de datos sobre la base industrial de la región. El paso siguiente es usarla para estimar el consumo de energía y las emisiones por planta y por parque, y afinar la estimación con medición donde el cliente la abra. La línea base no es el producto; es la entrada de las líneas 1 y 3.

Indicador: plantas con inventario de emisiones de alcance 1 y 2 que un tercero pueda verificar.

3. Del impuesto al proyecto

Querétaro cobra 5.9 UMA por tonelada y San Luis Potosí 3; Guanajuato cobra desde 2023. Para una planta con calderas de gas, la cuenta del impuesto es el primer flujo que justifica un proyecto de eficiencia o de calor de proceso. Querétaro además permite compensar hasta 20 % con proyectos certificados dentro del estado.

Podemos hacer dos cosas. Para la empresa: traducir su declaración del impuesto en una lista de proyectos ordenados por costo por tonelada. Para los gobiernos estatales: aportar evidencia de qué reglas de compensación generan proyectos locales y cuáles sólo generan recaudación.

Indicador: toneladas de CO₂ equivalente reducidas y pesos de impuesto evitados por peso invertido.

4. El agua va primero

Los cinco estados pierden en el ODS 6. Mantenemos la regla que propusimos para la cuenca del Río Laja: ningún proyecto de energía en el campo se aprueba si no demuestra, con medición, que el predio extrae menos agua que antes. La aplicamos también a la industria: cada proyecto lleva su balance de agua junto a su balance de energía.

Indicador: metros cúbicos no extraídos, medidos en el pozo.

5. Licencia social desde el diseño

Con Escazú, el artículo 2.º y la manifestación de impacto social, un proyecto que informa tarde es un proyecto impugnable. La práctica que proponemos es simple: expediente público antes de solicitar el permiso, y tres preguntas respondidas por escrito —quién paga, quién se beneficia, quién decide—, como planteamos en Transición energética justa.

Indicador: proyectos con expediente publicado antes del permiso; beneficios compartidos pactados por escrito.

6. Preparar proyectos que alguien pueda financiar

La Secretaría de Hacienda ha colocado 34,500 millones de dólares en deuda sostenible y la banca de desarrollo 241 mil millones de pesos en bonos temáticos. Los estados tienen fondos ambientales. El anexo climático federal baja. La conclusión es la misma en los tres casos: el dinero que queda va a quien llega con un proyecto elegible, con línea base, indicadores y capacidad de comprobar.

Nuestro papel es la preparación: formular el proyecto de un municipio para un fondo estatal, estructurar una cartera de plantas para un banco, y aportar capital propio donde hace falta para que el proyecto arranque.

Indicador: pesos de terceros movilizados por cada peso propio.

7. El tablero y la mesa

Es la línea más barata y la que más falta. Los indicadores existen, dispersos, en reportes federales y estatales. Proponemos juntarlos una vez al año en un tablero del Bajío con pocos números: porcentaje renovable del consumo, generación distribuida, emisiones de la industria, recaudación y destino de los impuestos al carbono, estado de los acuíferos y gasto en energía de los hogares de menores ingresos.

El canal con Alemania sirve aquí. El nuevo acuerdo con la Unión Europea y el CBAM hacen que el comprador europeo traiga sus requisitos a la región. Preferimos que lleguen con tecnología y financiamiento, no sólo con cuestionarios.

Indicador: indicadores publicados cada año; gobiernos, empresas y universidades que aportan datos.

Lo que no nos corresponde

No sustituimos al Estado. La red de transmisión, el almacenamiento estratégico de gas, el agua en bloque y la consulta indígena son responsabilidad pública. Podemos señalar dónde faltan. No podemos construirlos.

No vendemos alineación. Un proyecto no «contribuye a nueve ODS» porque su folleto lo diga. Contribuye al indicador que mide y reporta. Preferimos un proyecto con dos indicadores verificables a uno con diecisiete iconos.

No prometemos lo que depende de otros. Los plazos de interconexión, las reglas pendientes de generación distribuida y los cambios fiscales estatales no los controlamos. Los informamos.

La lectura

1. La brecha no es de ambición; es de expedientes. El país tiene metas para 2030, 2035 y 2050. Le faltan proyectos preparados a la escala en que se decide: la planta, el parque, el municipio.

2. Lo que obliga hoy es el mercado. El impuesto estatal, el cuestionario del cliente y el dato para la aduana europea ya tienen fecha. Ahí empieza el trabajo, no en la cumbre de 2027.

3. La lección de 2000 sigue vigente. Los ODM funcionaron donde hubo un número, una línea base y un plazo. Por eso cada una de las siete líneas trae su indicador. Nos comprometemos a reportarlos.

Si usted trabaja en alguno de estos frentes —desde una planta, un municipio, una dependencia estatal o un fondo—, nos interesa su lectura.

Esta nota es informativa y no constituye asesoría legal ni de inversión, ni una oferta de valores. Las cifras provienen de las entregas 1 a 5 de esta serie, donde se citan sus fuentes.

Bajío Ventures — grupo mexicano de inversión en infraestructura energética con base en Guanajuato: capital, plataforma de datos sobre la base industrial regional y canal industrial alemán, con asesoría propia en Berlín.

¿Tiene una planta, un municipio o un fondo en el Bajío y uno de estos compromisos por cumplir? Nos interesa comparar notas.

Conversemos
CompartirLinkedInWhatsApp

Este artículo también está disponible en inglés. Leer en inglés

Recibe cada nota de Perspectivas del Bajío en tu correo.

Seguir leyendo

Boletín

Perspectivas del Bajío

Análisis breve sobre energía, infraestructura e industria en el centro de México. Un correo cuando publicamos; nada más.

Puedes darte de baja en cualquier momento. · Aviso de privacidad