Tesis
Seis ejes y una condición: una agenda energética para el Bajío
Seguridad energética, una matriz renovable de 40 a 60 %, agrovoltaica, bioenergía e hidrógeno, generación distribuida y eficiencia. Seis ejes de trabajo para la región y una condición que los atraviesa a todos: la justicia energética. Cada uno con su punto de partida y lo que proponemos medir.

¿Trabaja en alguno de estos ejes en el Bajío? Nos interesa comparar notas.
Conversemos sobre la agendaBajío Ventures · octubre de 2026
El Bajío discute su energía por partes: un día la subestación que falta, otro el parque solar, otro el recibo de luz. Esta nota propone verla completa. Son seis ejes de trabajo y una condición que los atraviesa a todos. Es una propuesta de Bajío Invest para ordenar la conversación entre gobiernos, industria, campo e inversionistas de la región. Cada eje trae su punto de partida, con cifras públicas, y lo que proponemos medir.
| Eje | Punto de partida | Lo que proponemos |
|---|---|---|
| 1. Seguridad energética | México importa cerca de tres cuartas partes de su gas y almacena 2.5 días | Medir la seguridad en horas de respaldo local, no sólo en MW instalados |
| 2. Matriz renovable | 23.4 % de generación limpia en el país (2024); 428 MW limpios en Guanajuato | 40 % en 2030 y 60 % en 2040 |
| 3. Agrovoltaica | 19 de 20 acuíferos de Guanajuato sobreexplotados; sin regulación específica | Pilotos medidos en pozos e invernaderos; el agua ahorrada va primero |
| 4. Bioenergía e hidrógeno | La bioenergía genera 0.15 % de la electricidad del país; las dos plantas de hidrógeno verde en operación están en el Bajío | Bioenergía para residuos y calor; hidrógeno para nichos industriales |
| 5. Generación distribuida | Guanajuato, cuarto lugar nacional con 358 MW | Duplicarla a 2030, con baterías y esquemas colectivos |
| 6. Eficiencia energética | La intensidad energética bajó 0.47 % en 2024; la meta federal es 2.9 % al año | Gestión de energía más allá de los obligados; primero el kWh que no se consume |
| Condición: justicia energética | El hogar más pobre gasta 3.3 % de su ingreso en luz; el más rico, 0.8 % | Cada proyecto dice quién paga, quién se beneficia y quién decide |
1. Seguridad energética: el respaldo se mide en horas
En el papel, a Guanajuato le sobra electricidad. El estado reporta 3,392 MW instalados contra una demanda máxima cercana a 2,500 MW, y en 2024 generó 12,564 GWh contra 11,870 GWh de consumo. Pero sólo 428 MW de esa capacidad son limpios. El resto es generación térmica, sobre todo a gas natural.
Ahí está el riesgo. El ciclo combinado produjo 60 % de la electricidad del país en 2024. Estados Unidos envió por ducto 6.4 mil millones de pies cúbicos diarios, frente a un consumo nacional de 8.6: cerca de tres cuartas partes. El 91 % de ese flujo sale del oeste y el sur de Texas. México guarda 2.5 días de gas; el CENAGAS se fijó una meta de diez. En febrero de 2021, la helada de Texas sacó de operación 5,323 MW y dejó sin luz a 4.7 millones de clientes de la CFE.
El almacenamiento estratégico de gas es tarea federal. Lo que sí se decide en la región es cuánta carga crítica puede seguir operando cuando el gas o la red fallan.
Qué proponemos: que cada parque industrial, hospital y sistema de agua conozca dos números: qué fracción de su carga crítica cubre con generación y almacenamiento propios, y durante cuántas horas. Y que la región diversifique sus fuentes firmes —baterías para la punta, geotermia, biogás— en lugar de sumar sólo más gas.
2. Matriz renovable: de 40 a 60 %
México generó 23.4 % de su electricidad con fuentes limpias en 2024. El plan federal (PLADESE) proyecta 38.5 % en 2030 y 48.2 % en 2039; el PROSENER da un rango de 38 a 45 % para 2030, y en julio de 2026 la SENER habló de adelantar la meta de 50 % hacia 2039–2040.
Proponemos una banda para el Bajío: 40 % como piso en 2030 y 60 % como horizonte en 2040, medida sobre la electricidad que la región consume —la que llega por la red más la que se genera en sitio—. El piso es la meta federal en números redondos. El horizonte está diez puntos arriba de lo que el país se propone.
La región parte de abajo. Los 428 MW limpios de Guanajuato son cerca de 13 % de su capacidad instalada; en el país, 36.9 % de la capacidad es limpia. La cartera estatal de 12 proyectos suma 1,692.5 MW a 2028 e incluye solar en Manuel Doblado y geotermia en Celaya, pero también 498 MW de la segunda etapa del ciclo combinado de Salamanca.
¿Es alcanzable el tramo de 40 a 60? España pasó de 37.5 % de generación renovable en 2019 a 56.8 % en 2024: cinco años. Alemania pasó de 42 % en 2019 a 55.1 % en 2025 y todavía no llega a 60. Se puede, pero no ocurre solo: exige que la red y el almacenamiento crezcan al mismo ritmo que los paneles.
Qué proponemos: publicar cada año el porcentaje renovable del consumo por estado, y contar en él la generación en sitio. Lo que no se mide por región no se puede exigir por región.
3. Agrovoltaica: energía que no compite con el campo
En Guanajuato, 19 de los 20 acuíferos están sobreexplotados. El campo usa más de 85 % del agua disponible, cerca de 250,000 hectáreas se riegan con agua subterránea, y se estima que 80 % de los pozos opera con eficiencias menores a 50 %. El bombeo agrícola consume 5.2 % de la electricidad del país.
La agrovoltaica pone paneles sobre el cultivo, a la altura y separación que el cultivo necesita. En el ensayo de la Universidad de Arizona (Nature Sustainability, 2019), en clima árido, el jalapeño dio rendimientos similares con 65 % menos pérdida de agua por transpiración, el suelo conservó cerca de 15 % más humedad y el tomate duplicó su producción bajo los paneles. En Heggelbach, Alemania, el Fraunhofer ISE midió una eficiencia de uso de suelo de 160 % en 2017 y de 186 % para la papa en 2018, un verano caluroso y seco.
México está en el inicio. La primera parcela agrovoltaica del país se inauguró en octubre de 2023 en un centro de la UNAM en Topilejo, con 72 paneles. La Red Agrovoltaica Mexicana reúne a más de 70 organizaciones, y el país todavía no tiene una regulación que reconozca la agrovoltaica como figura propia.
Qué proponemos: empezar donde ya hay un pozo y una carga: bombeo e invernaderos —Guanajuato tiene 3,897 hectáreas de agricultura protegida—, con sistemas por debajo de 0.7 MW. Y aplicar la regla que planteamos para la cuenca del Río Laja: ningún proyecto se aprueba si no demuestra, con medición, que el predio extrae menos agua que antes.
4. Bioenergía e hidrógeno: nichos, no promesas
Bioenergía. Aporta poco a la matriz eléctrica: 387 MW de los 90,543 MW del país y 0.15 % de la generación de 2024. Su valor en el Bajío es otro. Guanajuato tiene 1.35 millones de cerdos (Censo Agropecuario 2022) y es el primer productor nacional de cebada. Un estudio de 2015 estimó que el estiércol porcino del estado podría generar 58 GWh al año: medio punto porcentual de su consumo eléctrico. Es poco como electricidad y mucho como solución a un residuo, a las emisiones de metano y a las quemas agrícolas.
Hay señales de mercado. El relleno sanitario de León genera 2.8 MW para el alumbrado público desde 2019. En febrero de 2026 la SENER otorgó a una planta de Lagos de Moreno, Jalisco, la primera autorización federal para comercializar biometano: hasta 12,456 m³ diarios a partir de estiércol y rastrojo. La norma oficial de biometano está en elaboración.
Hidrógeno. H2México cuenta 31 proyectos por USD 22,370.5 millones y 196,707 toneladas anuales. Sólo dos plantas operan, y las dos están en el Bajío: Querétaro y San Luis Potosí. La de Querétaro, de Cryoinfra con Gerresheimer, fabricante de envases farmacéuticos, se inauguró en octubre de 2025 con 100 millones de pesos de inversión.
El costo explica la escala. Según la estrategia que H2México publicó en 2024, el hidrógeno verde cuesta entre 4.5 y 6.5 dólares por kilo; el gris, de gas natural, entre 0.75 y 2.25. En 2020, más de 98 % del hidrógeno del país se producía y consumía dentro de Pemex.
Qué proponemos: bioenergía para tratar residuos y sustituir gas en calor de proceso, con contratos de suministro de biomasa a largo plazo. Hidrógeno sólo donde ya es insumo o donde el cliente paga la prima —vidrio, tratamiento de metales, refinación—, y no para generar electricidad en esta década.
5. Generación distribuida: el eje que ya funciona
México cerró 2025 con 5,189.71 MW de generación distribuida en 600,651 solicitudes. Guanajuato es cuarto lugar nacional, con 358.46 MW en 32,538 solicitudes. Su sistema promedio mide 11 kW, contra 8.64 kW en el país: en Guanajuato pesa más el techo industrial.
El plan federal prevé 4,788 MW adicionales entre 2025 y 2030. La Ley del Sector Eléctrico subió el umbral sin permiso a 0.7 MW. Lo que falta es la segunda mitad de las reglas: en septiembre de 2026 seguía pendiente la actualización de las disposiciones de generación distribuida, de la que el sector espera esquemas colectivos y almacenamiento.
Qué proponemos: duplicar la capacidad distribuida de la región hacia 2030 —unos 720 MW en Guanajuato—, y que los parques industriales se preparen para el esquema colectivo: un solo sistema, varios usuarios, una batería que recorta la punta de todos.
6. Eficiencia energética: el kWh más barato
El PROSENER fija reducir la intensidad energética 2.9 % cada año hasta 2036. En 2024 bajó 0.47 %. El mundo tampoco va bien: la Agencia Internacional de Energía reporta 1 % en 2024 y 1.8 % en 2025.
La industria consume 60.6 % de la electricidad del país. Las reglas que la CONUEE publicó el 30 de septiembre de 2026 obligan a las instalaciones que consumen más de 45 GWh al año, o más de 70,000 barriles equivalentes de combustibles, a registrarse cada año y a operar un sistema de gestión de energía basado en ISO 50001 que cubra al menos 80 % de su consumo. La verificación empieza en junio de 2027 y el plazo de cumplimiento vence en enero de 2028.
La tarifa ya paga la eficiencia. En la División Bajío, en octubre de 2026, el kWh en horario punta de la tarifa GDMTH cuesta 2.06 pesos contra 1.02 en horario base, y cada kW de capacidad se cobra a 377.17 pesos al mes.
Qué proponemos: llevar la gestión de energía a la planta mediana, la que queda debajo del umbral. Y fijar un orden: primero se reduce, después se desplaza la punta, al final se genera.
La condición: justicia energética
La Ley de Planeación y Transición Energética (2025) define la justicia energética como las acciones para reducir la pobreza energética y las desigualdades en el uso de la energía, y para ampliar la participación, principalmente de los pueblos originarios, en las cadenas productivas locales de los proyectos. El PROSENER la tiene como objetivo.
En el Bajío la cobertura no es el problema: 99.3 % de las viviendas de Guanajuato tenía electricidad en el Censo de 2020. El problema es el costo y el reparto. El decil más pobre del país destina 3.3 % de su ingreso al recibo de luz y el más rico 0.8 %, con un subsidio de 87,789 millones de pesos en 2026. El estudio de referencia sobre pobreza energética (García Ochoa y Graizbord, con datos de 2012) encontró que 36.7 % de los hogares la padecía, y que la mayor carencia era el confort térmico. Y no encontramos en la ley una figura específica para la energía comunitaria o cooperativa.
Por eso la justicia no es un séptimo eje: es la prueba que deben pasar los otros seis. Un proyecto agrovoltaico que sólo beneficia al dueño del pozo más grande, o un programa de techos solares que sólo llega a quien puede pagar la inversión, cumple la meta de MW y falla la agenda. Lo desarrollamos en Transición energética justa.
Qué proponemos: que cada proyecto de la agenda responda tres preguntas por escrito —quién paga, quién se beneficia, quién decide— y que la región siga un indicador: el gasto en energía como porcentaje del ingreso de los hogares de menores recursos.
La lectura
1. El orden importa. Eficiencia y generación distribuida van primero: son rápidas, no necesitan red nueva y pueden empezar hoy. La matriz y el respaldo local toman una década. El hidrógeno espera a que el costo baje.
2. En el Bajío, el agua manda. La agrovoltaica y la bioenergía se juzgan por el agua que ahorran y los residuos que tratan, no por los MW que suman.
3. Los números ya son públicos; falta juntarlos. Casi todos los indicadores de esta nota existen en algún reporte federal o estatal. Lo que la región no tiene es un tablero que los ponga lado a lado, cada año. Ése es el primer entregable de una agenda.
Esta es una propuesta abierta. Si usted trabaja en alguno de estos ejes —desde un municipio, una planta, un distrito de riego o un fondo—, nos interesa su lectura.
Esta nota es informativa y no constituye asesoría legal ni de inversión.
Fuentes: SENER — PLADESE 2025-2039 (DOF, 17-oct-2025) · SENER — PROSENER 2025-2030 (DOF, 22-dic-2025) · La Jornada — PLADESE: 38.5 % en 2030 y 48.2 % en 2039 · La Jornada — SENER: 50 % hacia 2039–2040, jul-2026 · EIA — exportaciones de gas por ducto a México · Bloomberg Línea — almacenamiento de gas, abr-2026 · Energy Magazine — CENAGAS, meta de 10 días · El Financiero — apagón de febrero de 2021 · Gobierno de Guanajuato — 3,392 MW y 12 proyectos, jun-2026 · Gobierno de Guanajuato — 428 MW limpios, ene-2026 · Gobierno de Guanajuato — generación y consumo 2024 · REE — renovables en España, 2024 · REE — renovables en España, 2019 · UBA — renovables en Alemania, 2025 · UBA — renovables en Alemania, 2019 · Gobierno de Guanajuato — evaluación de la tecnificación del riego, 2020 · Universidad de Arizona — agrovoltaica, 2019 · Fraunhofer ISE — guía de agrovoltaica · Gaceta UNAM — primera parcela agrovoltaica de México · Vértigo Político — Red Agrovoltaica Mexicana, sep-2025 · INEGI — Censo Agropecuario 2022, Guanajuato · TV4 — Guanajuato, primer productor de cebada · Nova Scientia — biogás porcino en Guanajuato, 2015 · Heraldo León — biogás del relleno sanitario, 2019 · Reverso — primer permiso de biometano, feb-2026 · Bioenergy Insight — norma de biometano, jun-2026 · pv magazine México — 31 proyectos de hidrógeno, sep-2026 · Cluster Industrial — planta de hidrógeno verde en Querétaro · H2México / ERM — costos del hidrógeno, oct-2024 · GIZ / HINICIO — demanda de hidrógeno en México · pv magazine México — generación distribuida 2025 (CNE) · Energía a Debate — reglas pendientes de generación distribuida, sep-2026 · AIE — Energy Efficiency 2025 · Energía a Debate — registro de usuarios de alto consumo, CONUEE · Energy21 — plazos de ISO 50001 · Batu Energy — tarifa GDMTH, División Bajío · Ley de Planeación y Transición Energética · INEGI — Censo 2020, Guanajuato · México Evalúa — Luz a medias · Energy Magazine — subsidio eléctrico 2026 · García Ochoa y Graizbord — pobreza energética en México, 2016
Bajío Ventures — grupo mexicano de inversión en infraestructura energética con base en Guanajuato: capital, plataforma de datos sobre la base industrial regional y canal industrial alemán, con asesoría propia en Berlín.
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